Legislar, legislar y legislar

Autor: 
Agrupación “Manuel Belgrano” de Ingenieros Agrónomos

Para qué sirven las leyes

¿Alguien alguna vez se pregunto para qué sirven las leyes? Desde los principios de la organización de la comunidad de hombres llamadas grupos, tribus, reinos, las leyes son acuerdos o convenciones para vivir juntos.

Un argentino ilustre y olvidado, que se llamó Raúl Scalabrini Ortiz, escribió alguna vez “Los Cinco Principios de la Cooperación Interna” (recomendamos su lectura) y decía en el tercero: “Principio de protección al más débil, para que se elimine la ley de la selva y se establezca una verdadera posibilidad de igualdad. Todo lo que no se legisla, se legisla implícitamente a favor del fuerte. La igualdad teórica es una desigualdad práctica a favor del poderoso.”

 

Acerca del sector de las peras y manzanas

En la producción agraria de nuestra patria generalmente se considera que las cuestiones de orden tecnológico son predeterminantes y de ellas todos se ocupan.

Sin embargo y pruebas hay: ¿quién puede dudar que los productores de la pampa húmeda saben hacer soja, maíz o trigo tanto o mejor que en otros lugares del mundo lo hacen? ¿Quién puede dudar que los productores del valle de Río Negro y Neuquén sepan cómo hacer la mejor pera del mundo, no tanto la manzana?

 

Sin embargo a la hora del reparto de los beneficios de ese saber hacer, los modelos de comercialización tornan ineficiente al sistema, lo llevan al uso de prácticas impropias de una economía realmente capitalista y por ultimo lo limitan en sus posibilidades de ser democratizador del ingreso y por lo tanto del buen vivir para todos.

 

Los productores del alto valle tienen razón en decir que su situación es difícil, la costumbre comercial de la región, donde los que siempre ganan son solo los poderosos empacadores exportadores. Los demás integrantes de la cadena, en particular los productores primarios no integrados, pero no solo ellos, fluctúan entre sobrevivir o morir lentamente, por transferencia a los poderosos.

 

Como será la situación de ejercicio de posición dominante de las empresas concentradas, algunas de ellas extranjeras, que cuando la orquesta de Cafi toca, bailamos todos. Hay manifestaciones de los productores, con los argumentos de Cafi, acerca de la influencia del estado en sus negocios y hay manifestaciones de los trabajadores, el verdadero último escalón, que en la práctica terminarán ambos beneficiando a los grandes y poderosos, porque cuando se atrasa una cosecha, los únicos que pueden tener respaldo por quebrantos son ellos: la corporación empacadora exportadora concentrada..

 

Acerca del comercio de productos del campo y las leyes

 

Así las cosas, una verdadera real y eficiente intervención del estado se encuentra en promover y sancionar leyes reguladoras del sistema comercial argentino.

 

Antecedentes argentinos y de otros países hay, antecedentes en la pera y la manzana también. Pero el hecho significativo que esta nota quiere destacar es el siguiente: siguiendo a Scalabrini en la frase referida: si no hay leyes el poderoso hace lo que quiere. ¿Por qué no se sancionan leyes reguladoras del mercado de productos agrarios? Hay dos razones: por un lado la propia sociedad agrícola no las genera, salvo la Federación Agraria, (ahora reciclada junto a la SRA), el discurso hegemónico ha sido: no intervenir. La Federación Agraria sabrá lo que hace y los productores de frutas deberán revisar sus prioridades en su actividad gremial.

Por otro lado, las iniciativas del estado para sancionar leyes: todos sabemos que las leyes pueden ser impulsadas por mayorías, minorías y aun particulares (la ley de medios es un ejemplo de ley impulsada por particulares). Todos son representantes de intereses parciales, una ley logra armonizar esos intereses parciales en un interés común. ¿Qué hacen nuestros representantes?, diputados y senadores ocupan más tiempo disponible en intervenir en cuestiones que debería canalizar el ejecutivo y menos tiempo en redactar leyes que son las que en definitiva cambian situaciones de inequidad.

 

 SOBRE LAS LEYES

 

Tener leyes es proteger al más débil, hacer leyes para toda la comercialización de productos agrarios es lo que esperamos de diputados y senadores y en especial en este gobierno que ha logrado resignificar el rol del estado para intentar construir un país mejor para todos. .

 

Agrupación “Manuel Belgrano” de Ingenieros Agrónomos – Zona Patagonia